Existen casos que nos dejan boquiabiertos porque realmente son insólitos, incluso se puede comparar algunos de ellos con escenas de una película de terror.

Aunque esta historia parezca de ciencia ficción es muy real, se trata de un niño de once meses de edad que fue llevado por su madre a una consulta médica tras presentar alta temperatura y dificultad para orinar.

Inicialmente pensaron que podía tratarse de una neumonía, pero después de realizar algunos estudios los médicos no podían creer lo que hallaron en el interior de este pequeño… ¡El bebé tenía dieciséis agujas de coser dentro de su cuerpo!

Los médicos informaron que era una situación muy alarmante, para ellos se trataba de un horrible caso de abuso infantil.

Ante los síntomas que presentaba su pequeño hijo, la madre decidió llevarlo a hospital para que recibiera asistencia médica, pero nadie imaginó cuál era la causa real de la fiebre y sus problemas para orinar.

Durante la radiografía los médicos observaron agujas de coser que estaban en el corazón, colon, columna vertebral, cuello y vejiga. Los médicos estimaron que las agujas no fueron tragadas por el niño, sino que fueron insertadas en su cuerpo por una persona aún desconocida.

Para salvar la vida del niño los médicos informaron que era necesario someter al infante a una cirugía para extraerle las agujas que estaban insertadas mortalmente.

Shen, la madre del pequeño no pudo contener las lágrimas al ver lo que le estaba pasando a su hijo. Emocionalmente afectada afirmó que no sabía cómo eso había pasado. Añadió que el padre del niño trabajaba en Rusia y que vivía con su madre.

El bebé fue intervenido en el Centro Científico Republicano de Medicina de Emergencia en Tashkent, durante la operación de nueve horas el equipo médico eliminó trece agujas.

No recibimos visitas de extraños. No sé cómo sucedió esto”.

Primero sacaron nueve agujas de su abdomen y una del cuello. Las otras tres agujas fueron retiradas por un especialista del corazón.

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Estas agujas estaban incrustadas y eran potencialmente mortales para el bebé porque estaban afectando el funcionamiento de órganos vitales.

Aún permanecen dentro del cuerpo del niño tres agujas que no representan ningún riesgo fatal y que serán retiradas pronto.

El profesor Khabibulla Akimov, jefe del departamento de niños del hospital dijo que el infante no pudo haberse tragado las agujas por su propia cuenta.

Los agentes policiales de la región de Fergana en Uzbekistán iniciaron una investigación para determinar cómo realmente llegaron las agujas al interior del cuerpo del niño y quién es el responsable.

Comparte este caso tan extraño, de solo pensar que alguien fue capaz de tal atrocidad es desgarrador.